miércoles, 11 de junio de 2008

Año tres

Batman perdió algo más que un compañero nocturno y colorido, perdió a un hermano que le hacía sentirse uno de los hombres más afortunados desde el día del fallecimiento inoportuno de sus padres. Lo importante con Robin, es que había dejado de estar solo...Aún teniendo a su fiel y sabio mayordomo.

Como pueden ustedes cerciorarse, el número de llamadas que tenían en mente la vida y muerte de Jason que comenté hace unas semanas en "Una muerte en la familia", dieron su fruto y decidieron borrar a Jason de la historia del murciélago, no se sabe especificamente la causa "sobrenatural" que conllevo a Batman a darse cuenta de que su jóven pupilo, andaba trasteando en las afueras de la ciudad con ladronzuelos y criminales de pocamonta.

Ese acto le direccionó exactamente al momento en el que tuviera que enfrentarse de nuevo a sus claustrofobias personales ante su mentor, suplicándole que le dejara vía libre, un camino hacia su madre, aquel camino no era el adecuado a elegir, y acabó en manos de un "traficante" llamado "Jack" (podreis haceros una tesis de quién era tal individuo). Esto aclara la sabia frase: el problema es la elección...

Desde aquel momento de su inaceptable pérdida, aclaró que no le quedaba nada más que dejar por amar...

Coleccionable nº 6

Superman hace frontera con el justiciero nocturno y Ralph Bundy agente de la cia, para actuar ante las acometidas del representante o gobernador en Irak: Joker.


Batman se siente frustrado ante lo exasperante del caso, ya que sin prueba alguna, el Joker no puede ser ni juzgado, y lo que es más, no puede permitir ser tocado por manos ajenas.

El caballero oscuro se le ocurre la gran idea de probar que efectivamente es el Joker quién mató a Robin, ya que esa respuesta no la reconocía con demasiada certeza, decide entrar en su despacho y la conversación que mantienen da a entender, que Batman alberga su odio hacia su némesis, y que siente ese odio intensamente en él, como un poder de concentración hacia un punto de atracción, tomo el significado de aquella frase: Yo no te odio, porque el odio es sentimiento, y yo por ti no siento nada.


Conversación principal:

Batman: ¡No lo hagas, Joker!, te estoy dando una última oportunidad. Vuelve al sanatorio de Arkham y métete dentro.

Joker: ¿Y si no lo hago? que harás entonces...¡¿Dejar que tu ayudante se ocupe de ello?!. ¡Me hubiera encantado ver tu cara cuando encontraste lo que quedaba del mocoso!, te hizo subirte por las paredes ¿verdad?, ¿Ves? hasta un loco puede sumar dos más dos...

Batman: Y le da cinco.

Joker: ¿o a lo mejor estás contento de haberte librado de ese pequeño encanto?

Batman: ¿Siempre tienes algo desagradable que decir, verdad?

Joker: Eso es lo que me hace tan especial...

El Joker, muestra su verdadera cara en una sala de conferencias, donde había preparado su gas letal de la risa. Tras una persecución, Batman logra estrellar el helicóptero donde se encontraba el payaso...No encontraron su cuerpo...

Así acaban por segunda vez la cosas entre las dos enemistades: Sin resolver...


El segundo capítulo del coleccionable le plantea la dificil decisión de despojarse del traje o buscar un nuevo aprendiz, esta vez no tan rebelde como lo fue Jason, este es el momento en que sale a la luz la historia del trapecista y su familia, Dick Grayson.


El jóven y talentoss Dick, se convertiría en Nightwing, pero eso es otro arco argumentativo que contaré pronto...


Un Saludo,

BatBoy

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